lunes, 30 de enero de 2012

EL FUTBOL ARGENTINO YA ENCONTRO A SU ARCHIENEMIGO




EL FUTBOL ARGENTINO YA ENCONTRO A SU ARCHIENEMIGO
El Clausura que se viene ya tiene al hombre más buscado

El fútbol argentino encontró en Teófilo Gutiérrez el archienemigo que necesitaba. Se estaba extrañando esa figura y el colombiano hizo mucho mérito para ganarse el rol protagónico. Provocador, canchero, lengua larga, pendenciero son algunos de los adjetivos calificativos que consiguen eclipsar el que mejor le sienta, que es el de excelente goleador. Mientras los rivales le marcan la cancha Teo se abre paso con goles y golpes.
El clásico del sábado a la noche ante Independiente en esta ciudad volvió a dejarlo en el centro de la escena ya que calentó el partido, hizo expulsar a un experimentado como Gabriel Milito, sacó de las casillas a Julián Velázquez y terminó enfureciendo a Hernán Fredes, quien quiso ir a buscarlo ni bien terminó el partido. Todo eso una sola persona. Teo.
Pero la cosa no terminó ahí, sino que además otro provocador como Ramón Díaz le salió muy duro al cruce desde la dialéctica y dejó la puerta abierta no solo para la polémica sino que también para la violencia. “Teo es un jugador polémico. Esperemos que algún día no se lastime. En el fútbol te puede pasar, así que para mi es un gran jugador que tiene que dedicarse solamente a jugar. Me parece que si continúa con esto alguna vez le va a pasar algo. Son los riesgos que corrés. Es un jugador importante para ellos pero si continúa de esta manera alguno lo va a lastimar”, tiró no con inocencia el técnico de Independiente.

El segundo round
Este fue el segundo round entre el riojano y Teo. El clásico del pasado torneo Apertura el colombiano boqueó augurando un triunfo académico y que estaría “contando el dinero que iba a ganar”. El empate le tapó la boca y Ramón lo atendió: “Va a tener que laburar muchísimo para contar la plata”. Ahora está claro que la décima fecha cuando Racing visite el Libertadores de América seguramente el delantero vivirá su propio infierno.
Teo no es ningún bebé de pecho. Tiene un excelente juego, pero a la hora de las provocaciones se anota en todas. No solo desde la palabra, también desde los hechos (ver aparte). Siempre inmerso en las peleas, los roces, su sola presencia enerva al rival y ese clima se nota. Lo más curioso es que su forma de ser la sufren los propios también. Porque más de una vez se le soltó la cadena puertas adentro y es sabido que en el plantel de Racing también tiene sus cortocircuitos. Lo que no se le puede discutir es su guapeza, porque si bien las hace, cuando las tiene que pagar agacha la cabeza y recibe golpes de todos los colores. Hay que recordar que el colombiano viene de un barrio de pandilleros (Las Chinitas, Barranquilla), que su infancia no fue fácil y que todo ese entorno lo marcó a fuego. No va a amedrentarse por más que tenga a todos en su contra.

Estará en la mira
El panorama para Racing no parece tan alentador. A días del inicio del torneo que el colombiano haya vuelto a estar en el ojo de la tormenta complica al Coco y compañía. En la primera de cambio los árbitros ya no podrán abstraerse de la carga que su apellido sugiere y lo castigaran ante la menor duda. Ni que hablar de los rivales, quienes con los antecedentes del delantero y en parte avalados por las palabras de Ramón Díaz lo irán a buscar disfrazados de justicieros.
El Clausura ya tiene en Teófilo Gutiérrez su archienemigo. Como lo supo ser hace tiempo atrás José Luis Chilavert, otro extranjero se pone el disfraz de villano. ¿Y ahora quién podrá defenderlo...?

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